domingo, febrero 03, 2013

Aferrarse...

No sé por qué  funciona así contigo... Yo sé que me miras. Yo sé que estás ahí... Y a pesar de todo no me escogiste a mí.
Me aferro a ti más que a cualquier otra cosa. Eres el que me hace pensar que lo perfecto ya fue y no lo volveré a tener...
Por qué me haces esto? Por qué me dueles tan adentro? Quisiera que de una vez me dijeras que lo que veo no es ni fue cierto, y no lo será jamás. Quiero que lo sepas, pero no quiero hacer daño a nadie. Y es que siempre que te veo, no importa cuánto tiempo haya pasado, siempre es igual.
Hay cosas que hacemos por amor, y luego están las cosas que hago por ti. Voy a dar un paso en algo que no quiero y lo voy a dar por ti. He de renunciar a lo que me hace sentir que soy diferente, a lo que me hace alejar a los que no valen la pena... Todo esto por ti. Ni siquiera es un regalo para ti, es para alguien más. Pero yo sé que, en el fondo, sabes a quién va en realidad.
Te busco y te encuentro mirándome, después de todo el daño que me causaste, el dolor y los malos días... Y yo sólo sé que no puedo mirarte de otra manera, mas que de la misma manera en que lo he hecho desde el día en que te conocí.
A ella la quiero, y estoy feliz de que la hayas encontrado, pero no diré que no duele porque mentiría y en este momento, no quiero engañarme y ver, que no he superado las cosas.
Ya debo dejarte, lo prometo. Sólo quiero que un día me expliques qué fue lo que pasó... Aunque me aterre descubrir que soy la pequeña ingenua a la que cuidarás y a quien jamás querrás. 

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