miércoles, marzo 12, 2014

Y así...

Y entre las mil cosas que decía mientras yo cerraba la puerta, interrumpí

-No mi amor, no hagas ruido.

Guardó silencio unos segundos.

-¿Cómo me llamaste?

Se acercó lentamente, me tomó de la cara y me dio un beso. No sabía que podía amarla más, pero siempre lo logra.

No hay comentarios.: